Legionarios y Regnum Christi ¿La punta de un iceberg?

Me parece que la coyuntura de la Legión de Cristo y del Movimiento Regnum Christi puede ser, en cierto sentido, la “punta de un iceberg.”

En las últimas décadas han surgido nuevas formas de vida “religiosa” o “consagrada” con la aprobación de la Iglesia. Estos movimientos (pienso en el Regnum Christi, el Opus Dei, los Focolares y etc.) no se ajustan a los modelos “tradicionales” de vida religiosa. Particularmente en el caso de la Legión de Cristo, el Regnum Christi y el Opus Dei, recibieron la aprobación eclesiástica muy rápidamente. Normalmente el Vaticano procede bastante lentamente en todos sus asuntos, examinando las nuevas fundaciones con mucho detalle antes de conceder su “nihil obstat.” Me llamó la atención también la rapidez con que fue canonizado el fundador del Opus Dei. Según parece, el proceso fue bastante acelerado, sin detenerse demasiado en los procesos minuciosos de la Congregación para la canonización de los Santos. Conocí los procedimientos de dicha Congregación cuando, siendo Legionario, fungi como secretario al Cardenal Luigi Raimondi el Prefecto en 1973.

Nada de esto significa que estos y otros nuevos movimientos son malos o ilegítimos.  Pero no estoy seguro de que la Iglesia universal, incluyendo a muchos obispos, les entiende suficientemente bien. Tienden a colocarse a la derecha del centro, son “tradicionalistas”, muy leales al Vaticano, sigilosos, y muy militantes. Como escribí en mi libro “Historia de un Legionario irlandés” nunca había oído hablar del Regnum Christi hasta varios años después de haber ingresado a la Legión. Se nos presentó como un “movimiento” que el fundador siempre había pensado. A mi, me parecía curioso que nunca se mencionara en las muchas conversaciones que yo y mis colegas tuvimos con el P. Maciel, cuando yo fui por primera vez a México en 1965.

El concepto de movimiento Regnum Christi se podía entender dentro de la cultura de los Legionarios de Cristo y en el ambiente de la Iglesia después del Concilio Vaticano Segundo.  Sin embargo, a muchos nos costó abarcar la noción de  miembros “seglares” “consagrados.” Pero, ya que el Opus Dei parecía tener la misma estructura y llegó a ser uno de los movimientos  favoritos del Papa Juan Pablo 11, se me hizo más fácil aceptar la noción del Regnum Christi.

Como me cuento entre los muchos que fuimos engañados por Maciel, ahora confieso que me encuentro con más preguntas a propósito  de estos “nuevos movimientos” eclesiales y la vida personal de algunos de sus fundadores.

En el caso específico de la Legión de Cristo y el Regnum Christi, me consta que hay miembros excelentes, personas generosas que se unieron a una organización oficialmente aprobada por la Iglesia. Más tarde, resultó que el fundador era un fraude y los superiores mayores (incluido el Vaticano) tardaron en comunicar la verdad. Sin embargo, parece que el Vaticano no parece dispuesto a abolir la Legión ni el Regnum Christi. Más bien su intención parece ser la reforma de ambas instituciones. Francamente, pienso que es la única opción viable pare evitar mayores daños a la Iglesia.

Mientras tanto, las almas generosas que pertenecen a ambas organizaciones se encuentran entre la espada y la pared.  En otra entrada en este blog, hice la comparación entre los Legionarios y los mineros atrapados en Chile. Sospecho que algunos los miembros todavía se encuentran en fase de negación – que es se entiende fácilmente en el contexto de la adulación que todos habíamos ofrecido a nuestro héroe, el fundador P. Marcial Maciel. A esa adulación se aunaba nuestra lealtad ciega al  Papa y a los superiores legionarios. Desde luego, las reacciones al “duelo” por el fundador cambian de país a país según la cultura dominante. Los norteamericanos ya pasaron a la etapa del enojo y demandan la justicia. No entienden por que tardaron tanto las autoridades eclesiásticas en actuar de una manera más decisiva.

Pienso que la mayoría de los legionarios no niegan los delitos de su fundador. Esto es un cambio grandísimo ya que durante tantos años defendieron la inocencia del P. Maciel ante las denuncias de pedofilia, vida disoluta y adicción a las drogas. Según lo veo yo, sin embargo, no todos han llegado al mismo grado de aceptación.  “¿Sabes que hay otras congregaciones religiosas en el mismo predicamento que nosotros? ¿Sabes que el Santo Padre no está de acuerdo con la declaración del Vaticano con fecha del 1ero de mayo de 2010?  Nadie ya niega sus culpas. Pero cuesta condenarlo. A esto se llama negación – la primera etapa del proceso del duelo.

No oigo todavía, de parte de los Legionarios, lo que se tiene que desechar, remediar, o componer.  El fundador ya murió. ¿Qué mas cambios se tienen que hacer? Quizá en parte su dificultad  es saber que, después de todo, pertenecen a una congregación cuyas constituciones y estatutos fueron aprobadas “oficialmente” por el Vaticano. Aprobadas quizás de prisa y corriendo y a pesar de los pecados de su fundador. Pero al fin de cuenta, “aprobadas.”

Si ese es el caso, creo que la única reforma genuina tendrá que brotar desde dentro de las filas de la Legión y del Regnum Christi. Para que eso suceda, todos los miembros actuales y los candidatos que quieren ingresar necesitan saber la historia completa, incluyendo la duplicidad del fundador y su manipulación de los procesos y la jerarquía de la Iglesia. Yo entiendo que todavía están pasando por las etapas del duelo, cada quien a su paso según sus circunstancias. Tendrán que superar las etapas de negación, ira, negociación, depresión, para llegar finalmente a la aceptación. Quizás sean pasos obligatorios para llegar a la renovación. Y eso va a tomar su tiempo.  Pero por el bien de la Iglesia no pueden demorar demasiado.

Por tanto, me parece que el trabajo más inmediato para el equipo del Vaticano es el de facilitar y acelerar ese proceso de “duelo.” De hecho creo que mi libro “Historia de un Legionario de Cristo irlandés” (espero que no me estoy pasando de egoísta aquí) pudiera resultar muy útil para los Legionarios y los miembros de movimiento Regnum Christi para ayudarles en el proceso. Lo mismo pudiera ser útil el libro de Paul Lennon, otro ex-Legionario irlandés, – excepto que el título (“Nuestro Padre que estas en la cama”) de su libro, por lo demás útil, no es tan atractivo. Sin embargo, ambos libros demuestran claramente cómo las semillas que apenas notamos cuando ingresamos a la congregación  poco a poco llegaron a la fruición al paso que el fundador se hacia mas anciano. Las experiencias – muchas muy agradables – que yo viví colaborando en la fundación del Instituto Irlandés y la Universidad Anahuac con el P. Maciel, pueden preparar a los miembros actuales para las “revelaciones” más difíciles, con muchos pormenores chocantes de otros libros escritos originalmente en español sobre el tema.

This entry was posted in El Libro, Legionarios de Cristo, Marcial Maciel, Regnum Christi, Vaticano. Bookmark the permalink.

2 Responses to Legionarios y Regnum Christi ¿La punta de un iceberg?

  1. Pablo says:

    Es muy difícil que el Opus Dei se adapte a la vida religiosa porque sus miembros no son religiosos, es decir, no forman parte de lo que se llama vida consagrada (para entendernos frailes, monjas, congregaciones religiosas, institutos seculares, etc.), sino que son cristianos corrientes y sacerdotes seculares, con la misión de esforzarse, con la gracia de Dios, por vivir la santidad justamente en las actividades de este mundo.
    No se aprobó tan rápidamente como usted dice. El Fundador lo “vio” el 2 de octubre de 1928 y su forma jurídica ajustada a su ser -la Prelatura Personal- es de 1982 y ejecutada por la Bula Ut Sit en marzo de 1983.
    Un cordial saludo

    • jackkeogh says:

      Pablo: Gracias por la aclaración. Lo mencioné, porque cuando llegue a México con el P. Maciel en 1965, él siempre estaba muy al pendiente de las actividades del Opus y de su Fundador. En aquel entonces, parecía que fuéramos rivales. Saludos

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *


*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>